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Con la mujer del trailero

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Soy un chico de Tuxtla, tengo 27 años. Cierto día se pasó a vivir a lado de mi casa una vecina, el cual su marido era trailero. Era una señora de 35 anos, con un trasero impresionante y unas tetas de campeonato. Recuerdo que ella casi siempre estaba sola porque su marido se iba muchos días debido a su trabajo, cierto día estaba en la planta alta de mi casa cuando ví que estaba tendiendo su ropa interior. No sé por qué pero me excité como un imbecil, recuerdo que era una tanguita o un bikini de encajes, según se podía apreciar, desde ese momento quedé obsesionado con esa señora.

Para ya no hacerla larga, recuerdo que un día estaba saliendo de mi casa y para mi buena suerte ella también iba saliendo. Recuerdo que me saludó y me dijo que si no tenía una llave de esas que sirven para cambiar los tanques de gas. Yo ni tarde ni perezoso regresé a mi casa para buscar la llave y al mismo tiempo me ofrecí ayudarle. Recuerdo que ella tenia una falda cortita con vuelos, recuerdo que al entrar tenía
colgado muchas de sus prendas íntimas.

Sin querer pasé cerca del tendedero y pude aspirar el exquisito aroma de sus incontables tangas que tenía colgadas. Cuando terminé con el trabajo me dijo que me sentara y me ofreció un vaso con agua. Cuando se inclinó un poco para traer el vaso pude ver sus enormes nalgas, lo hacia como excitándome. Recuerdo que sin medir consecuencias me acerqué y le trinqué mi herramienta bien erecta. Ella sólo se puso de pie y echó la cabeza para atrás eso quería decir que estaba correspondiéndome. Creo que estaba tan urgida por no tener un hombre en mucho tiempo, recuerdo que sin pensarlo me bajé hasta sus deliciosas nalgas y empecé al saborearlas con locura. Recuerdo que le bajé la tanga que tenía puesta y empecé a mamarla el clítoris, creo que con sólo meterle la lengua, tuvo varios orgasmos porque recuerdo que pude saborear sus líquidos mientras ella gemía de placer.

Sin pensarlo más la puse sobre la mesa y empecé a penetrarla por el culo. Estuvimos como media tres horas revolcándonos por toda la casa. Cuando estaba a punto de venirme, recuerdo que se la saqué del trasero y me derramé en su boca y en sus tetas, ella lamía mi leche como si nunca hubiera estado con alguien. Después de eso nos divertimos muchas veces cuando su marido se iba a uno de sus largos viajes. Recuerdo que ella me regaló muchas de sus tangas que tanto me excitaron alguna vez y que aún guardo con cariño, recuerdo que ella me dijo que le había dicho a su marido que le comprara ropa interior porque ya no tenía, pero el estúpido de su marido no sabia que muchas de esos calzones yo se los quitaba a su mujercita para penetrarla.

Después de eso, ella se mudó a otra ciudad, y ya no supe más de ella.

22 de noviembre 2002
 

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